sábado, 11 de octubre de 2014

Comercial Roxituras





La Mejor Michelada

Conservarla bien fría
Segundo Lugar: Concurso de Ensayo del  Instituto de la Mujer del Estado de Campeche 

Prevención de la Violencia de Género
María Candelaria Quen Vargas 

No voy a iniciar como todos los ensayos, libros, investigaciones, notas de revista etc., que hablan  sobre la violencia de genero, explicando que es violencia, genero y sexo, hoy en día, la violencia contra la mujer es un tema que podemos escuchar en cualquier lugar, los mismo en la televisión que en la radio o en  la prensa escrita… La mujer es víctima de la violencia todos los días, podría ser nuestra madre, hija, hermana, prima o vecina.

Es por ello que pienso plasmar algunas características de como identificar si eres víctima y como poder superar, por que así como tú, yo soy mujer y en cualquier momento de nuestras vidas hemos sufrido algún tipo de violencia.

Como bien dice Eva Patricia Gil y Imma Lloret en su libro “La Violencia de Género” la violencia no solo puede ser por agresiones físicas o la falta de recursos económicos, sino también por nuestras emociones, nuestros deseos y nuestras carencias a la hora de establecer relaciones afectivas con las personas, derivadas de la forma, como se entienden y se construyen la masculinidad y feminidad en nuestra época.

Cuando tenía 21 años un tío me encontró esperando camión y se ofreció a llevarme a mi casa, en el camino me preguntó que si no me iba a casar, ya que su hija un año menor que yo, estaba por contraer matrimonio, a lo que respondí que no, porque todavía pensaba estudiar mi licenciatura que aplace, solo porque yo quería costearme la carrera y él me dijo que para que iba a seguir estudiando, añadió, mejor búscate un hombre que te mantenga y te quedas a limpiar tu casa y cuidar de tus hijos; me sorprendió mucho lo que me dijo pero en lugar de desanimarme y decir que tenia razón, dije pobre de mi tío tiene un pensamiento retrograda y eso no va influir en lo que yo realmente quiero.

Analizando el porque de la manera de pensar de mi tío llegue a la conclusión, que el primer factor es que vivimos en una comunidad aunque no esta lejos de la ciudad, creció con esa cultura y porque no tenia un nivel de estudios alto, pero grande fue mi sorpresa al ir a un congreso nacional de marketing político, donde hay pura gente con altos niveles académicos y una conferencista  mencionó que muchas personas en el medio piensan que las mujeres solo llegan al poder, porque se acotaron con los altos mandos o porque son machorras, este es un estereotipo que se ha ido achacando al desarrollo profesional de la mujer.
Realmente estos son ejemplos de violencia (discriminación) que sufrimos las mujeres a diario en cualquier parte del mundo, solo que no las identificamos, solo se identifica la violencia cuando ocasiona la muerte de las féminas en un hospital o las que andan en las calles con moretones en el o los ojos, los brazos, piernas, sin dientes o con  cualquier lesión en el cuerpo.

La violencia no puede erradicarse con medidas relativamente simples, como articular sistemas de educación o tratamiento para los agresores o estableciendo condenas y otros mecanismos punitivos para las personas que ejercen violencia, sino que terminar con la violencia de género implica promover la transformación de las bases de la estructura social y como está definida por el sistema patriarcal, como Jesús Pérez y Ana Montalvo explican en el libro “ Violencia de Género Prevención, Detección y Atención”.

Con base a esto una de las propuestas que se pueden hacer es llevar a las escuelas tanto públicas y privadas, una materia de valores y actitudes donde se toquen temas de violencia, autoestima, conocerte a ti mismo, valores y derechos, entre otros, afines a contrarrestar la violencia de género, esto con el fin de que los  niños y jóvenes tengan conocimiento de esto e ir cambiando sus ideologías, que la mayoría adopta desde sus mismos hogares, cultura o religión.

Weber hace referencia a la violencia dentro del régimen jurídico mexicano, donde dice que la legitimidad se aproxima a la que él denominaba dominación legítima tradicional, la cual se basa, principalmente, en tradiciones culturales que se rigen desde tiempos lejanos (Weber,1992).

Entonces reafirmamos que el trasfondo de este problema social es la cultura, infundada en ideas ancestrales sobre el machismo y el sometimiento de la mujer, vista como un objeto y no un ser humano.

El parteaguas de esta violencia, ha dependido desde luego, de la misma mujer, que se ha dejado someter y no se ha valorado, por ser quien es, sino desde la misma “creación” se subyuga del hombre a la mujer, como algo parte de, o hace creer de su propiedad o “poder” encima de ella.
En pie a esto, propongo la difusión de conferencias o talleres que ayuden a las mujeres del estado a valorarse, de manera integra, por ser mujer, el saber que su verdadero rol en la sociedad, como un ser humano que puede valerse por sí misma y que no debe estar sujetada a un hombre, si bien es verdad, que la convivencia familiar, implica el enlace entre un hombre y una mujer, es importante también señalar que los quehaceres del hogar y la crianza de los hijos, no solo dependen de ella, sino también del hombre.

Comenzar a generar los valores de igualdad, los cuales tienen que provenir de la casa, en donde tenemos el primer contacto y los claros ejemplos de relación hombre-mujer; seguidamente la escuela juega un papel muy importante en la formación de la sociedad, la cual debe eliminar estos estigmas tan antiguos, que han empañado y protegido a su vez a la Violencia de Género.

Es indispensable generar una cultura de respeto, pero sobre todo buscar lo ecuánime entre la definición de hombre y mujer, ya basta de limitantes o topes para las mujeres, debemos impulsar y evolucionar nuestro potencial cognitivo y capitalizar nuestro instinto femenino para sacar adelante proyectos en pro de la mujer y así ser nosotras, nuestras propias defensoras ante cualquier adversidad o violencia hacia cada una de las mujeres del estado.

Bibliografías
-        Los derechos humanos y La violencia de género.- Escrito por José Vicente Mestre Chust y Eva Patrícia Gil/Imma Lloret
-        Violencia de género: prevención, deyección y atención.- Escrito por Jesús M. Pérez Viejo,Ana Montalvo Hernández (coords.)

-        Estudios Sobre Cultura, Género y Violencia Contra Las Mujeres.-Escrito por Castro Pérez Castro,Irene Casique, Roberto Castro
Chocopastel 
Ingredientes:

Para el pionono:
10 huevos
160 g de azúcar
2 cucharadas de miel
100 g de harina
50 g de fécula de maíz
1 cucharadita de polvo para hornear
50 g de cocoa

Para el relleno de capas:
300 g de galletas de chispas de chocolate
350 g de crema de chocolate y avellanas
125 ml de crema espesa
150 g de chocolate con leche
Cajeta
360 g de queso crema

Para decorar:
Chispas de chocolate blanco

Preparación:
Para el pionono, batir los huevos. Cuando cambien de color a más claro y cuadripliquen su volumen, agregar el azúcar y miel.
En otro tazón, juntar todos los secos. Incorporar de forma envolvente.
Verter la preparación en 2 charolas rectangulares cubiertas con papel estrella o vegetal y hornear a 175 °C por unos 12 minutos.
Una vez horneado el pionono, de cada charola cortar un círculo del tamaño del plato de presentación, este será el diámetro del pastel.
Para la capa de la ganache, calentar la crema. Cuando rompe el hervor apagar el fuego y agregar el chocolate que se corta en pequeños trozos.
Para la capa de cajeta, acremar el queso y agregar la cajeta. Mezclar hasta incorporar.
Para montar el pastel, colocar en la base el pionono, encima una capa de la crema de queso y cajeta. La tercera capa se forma con las galletas con chispas de chocolate.
La cuarta capa será del ganache. Para la quinta capa se coloca el pionono de la segunda charola. Cubrir con copos de crema de chocolate y avellanas.
Decorar en los laterales con más galletas de chispas de chocolate.
Esparcir chispas de chocolate blanco en la superficie.